sábado, 15 de enero de 2011

Arreglando la tostadora

Se trata de una Kenwood, modelo TTP-103, y presenta síntomas de desobediencia. No importa como pongamos la palanquita, siempre nos quema las tostadas.

El paciente responde por el nombre de Kenwood TTP-103


Antes de abrirla podemos aventurarnos a decir que tal palanquita sea un potenciómetro en mal estado. Anestesia general y al lío, a ver con qué nos sorprende.


Primera sorpresa, tornillos de los que nos gustan
Y encima parece que están apretados 
Pues sí, cuatro de los seis tornillos son de los tocahuevos, y además la tapa no se puede abrir del todo porque la palanca plasticosa de bajar las tostadas está pegada al metal. De todas maneras es suficiente para confirmar que se trata de un potenciómetro deslizante. 
Tostadora boca abajo enseñando sus vergüenzas
Desatornillamos como podemos el potenciómetro y lo comprobamos con el polímetro para confirmar el diagnóstico.
El quid de la cuestión
Y efectivamente, es un potenciómetro lineal de 200K Ohmios (como muestra su leyenda) cuyo cursor ha dejado de hacer buen contacto sobre la pista resistiva. Nos fijamos en que cuando ponemos la palanca de la tostadora en posición de mínimo calor, el potenciómetro está en su posición de mínima resistencia, lo que tendremos en cuenta al colocar un nuevo sustituto. Podríamos intentar ajustarlo pero la verdad que nunca me ha gustado mucho su sensibilidad, así que vamos a ver que tenemos en la caja de repuestos.
Muestrario de potenciómetros
Buscamos candidatos de unos 200K Ohmios que sean lineales (los logarítmicos se suelen usar para sonido). Finalmente nos decantamos por este:
El sustituto
Este potenciómetro servia para ajustar la imagen en un antiguo monitor de los gordotes. Varia entre 0 y 100K Ohmios y lo hace de forma muy suave, así que esperemos que no defraude. Al ser su resistencia menor que el original, también será menor el tiempo máximo de la tostadora, pero precisamente esto nos va a venir bien porque siempre había que ajustarla en torno al mínimo. Antes de ver como lo colocamos vamos a hacerle un poco de cirugía estética que no me gusta esa nariz respingona.
Alisando la rueda del potenciómetro
Un poco de lija tampoco le viene mal, que está un poco amarillento el pobre. Podríamos incluso pintarlo o darle un poco de esmalte, pero como la rueda se va a poder quitar fácilmente ya lo haremos más adelante (si eso). 
Preparado para una nueva vida
Comprobamos qué par de cables nos interesa para que girar a la derecha sea igual a más resistencia (y por tanto más tiempo en la tostadora) y le buscamos emplazamiento. En la antigua ranura parece que va perfecto.
Conectado y colocado
Soldamos, protegemos con termoretráctil e incluso aprovechamos una brida que venia en el cable del monitor. Conectamos los cables y cerramos la tostadora.
Detalle del potenciómetro colocado
Podríamos haber hecho un agujero para colocarlo en otro sitio, pero así tenemos la posibilidad de volver al diseño original.
Tostadora Kenwood MOD
Después de las pruebas podemos confirmar que la operación ha sido un éxito, y además ahora tenemos control del tiempo graduado.

Actualización: La tostadora ha vuelto a las andadas. Nuevo capítulo aquí.

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